sábado, 27 de abril de 2013

Colombianos: 'bananeros' por excelencia

Hoy que estamos en plena celebración de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, mientras cruzaba en un bus frente a Corferias, me surgió una duda bastante seria y amplia: ¿Somos, los colombianos, "vitrineros", o, dicho en otras palabras, "bananeros"? Y la duda no se enfoca en si somos grandes productores de banano o si tenemos fama de ser reconocidos constructores de vitrinas. No. El interrogante nació cuando vi esa prolongada fila para ingresar a la versión número 26 de esta importante reunión de lectores internacionales y criollos.

Los colombianos, según estudios del DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) y FEDESARROLLO (Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo), leen por año entre 1.6 y 2.4 libros por año. Es en serio.

Otro dato es que la reunión  anual (FILBO) que tiene como sede Bogotá, reúne más o menos 410.000 visitantes, 400 invitados nacionales e internacionales y más de 4.500 compradores acreditados.

Esto, lo único a lo que me lleva, es a entender que a  nosotros, como en muchos casos, nos gusta salir, "vitrinear" (bananear), provocarnos,  y no comprar nada. Porque entonces: ¿qué está pasando con los cientos de miles de asistentes que van a los pabellones de Corferias dedicados a la reconocida feria? ¿Ninguno de ellos va con el ánimo de adquirir un libro, dos y en casos hasta 3? o ¿es que todavía tenemos en la cabeza ese dicho en el que juzgamos un libro por su portada?

Muchas podrían ser las respuestas: porque no hay dinero, porque hay tanto por escoger que es casi imposible seleccionar un solo tomo, porque aún no termino de leer el libro que tengo en la biblioteca de mi casa, porque no tengo biblioteca, porque me duele la cabeza, porque me da sueño, porque soy un tradicionalista que no gusta de la nueva literatura, porque sí, porque no, porque no sé.

Lo cierto es que no leemos, y es triste reconocerlo. Tampoco quiero ser el típico mamerto que encasilla a las personas de acuerdo al número de libros leídos en un año. Aunque utilice datos al respecto, los muestro como justificación de nuestra pereza. Sí, pura y física pereza. No juzgo, no catalogo, simplemente sé que no leemos; me incluyo, lo incluyo y punto. Es más, seguramente son pocos los que tuvieron las agallas para leer esto, ¡son unos campeones! Pero de lo que sí estoy seguro es que si no leemos, es porque nos gusta dejar las cosas a medias, como los diálogos de paz, los procesos judiciales, y hasta ...