jueves, 22 de septiembre de 2011

¿ES JUSTO O NECESARIO?




La seguridad social es una parte fundamental en toda sociedad, y  tiene que estar incluida como un servicio obligatorio que debe recibir toda persona, además suple básicamente todas las contingencias que lleguen a afectar  a una persona durante su vida laboral, y que de este modo lleguen a necesitar de un gasto adicional de lo que comúnmente se utiliza, es por eso que llega a ser tan importante ésta política social que no solo se ha venido utilizando en los últimos años y meses, sino que proviene desde la antigua época romana,  en donde daban una ayuda a los ciudadanos en ámbitos como, necesidad de gastos religiosos, funerarios, entre otros. Al igual que en Roma, éste beneficio que da el Estado actualmente, se fue intensificando a medida que pasaban los años; en la época de la Revolución Industrial en el Siglo XVIII, la cual fue la puerta hacia los demás países del continente europeo para protestar y hacerse notar ante la frecuente inequidad que se prestaba en estos momentos frente a la notable división de clases: La burguesía y el proletariado, en donde éstos últimos eran cruelmente utilizados con horarios laborales hasta de 18 horas diarias sin ningún reconocimiento monetario adicional por el esfuerzo realizado, además sin contar con una protección general de la salud de esta población, haciendo que la propagación de enfermedades de fácil contagio fueran adquiridas por miles de personas que resultarían afectadas dentro de todo el territorio europeo.

En Colombia la protección social en su división de la Salud, ha tenido un desequilibrio notorio a lo largo de los años,  la gran diferencia de pensamientos entre los mandatarios que ha tenido nuestro país han provocado un sinnúmero de inconformidades por parte del pueblo ante la creciente desigualdad presentada. Una trayectoria de periodos específicos en el tiempo, brindará una información sobre el estado de este "servicio obligatorio" y cómo se ha venido trabajando durante los dos últimos siglos.

En el siglo XIX en nuestro país, durante la hegemonía conservadora, apareció un modelo de tratamientos y curación para los enfermos, su fin, era demostrar que la enfermedad que presentaba una persona, no era un problema de carácter publico, sino un problema de interés privado o personal, puesto que no estaba interviniendo en ningún momento un contagio a grande escala, donde pudiera abarcar a una gran cantidad de personas en el territorio nacional.

Durante el siglo XX, mientras transcurría el gobierno de Alfonso López Pumarejo, se da un avance importantísimo dentro de la necesidad social, puesto que se instauran varios beneficios a toda la sociedad colombiana, con una aprobación en el derecho de huelga laboral (organizada), el descanso dominical remunerado, las vacaciones, licencias para mujeres embarazadas y protección general de la infancia. Y para que todas estas indicaciones y propuestas fueran totalmente bien manejadas, se unifico el Ministerio de Trabajo con la Dirección Nacional de Higiene con un fin adicional de constituir más beneficios tanto laborales como higiénicos y sanitarios en el país, dando total importancia a la salud como un problema público, y no privado.

A finales del Siglo XX, el sistema nacional de salud, instauró éste servicio para todos los colombianos y la total garantía en la atención de urgencias y planes básicos de salud para lo usuarios. Dentro de este período de tiempo en que eran evidentes las diferencias sociales, tanto a nivel económico como social, mezclaron la capacidad monetaria de cada persona, con la principal necesidad de cada persona para sobrevivir: La Salud. Y lamentablemente estipularon un orden en la estructura de salud en Colombia:


  • Desvalidos y desempleados, atendidos en fundaciones y centros de caridad
  • Obreros y trabajadores del Estado, atendidos en clínicas y cajas de previsión
  • Obreros y trabajadores afiliados al seguro social, atendidos en hospitales del Seguro social
  • Clase media, atendida en hospitales privados financiados por sus patrones
  • Clase alta, atendida en sitios con la mejor tecnología, mejores profesionales y mejores hospitales construidos en esa época.

15 años de la Ley 100
"15 años de la Ley 100" Extraída del diario El Espectador (30 Noviembre 2008)
Demostrando una gran diferencia entre la calidad de atención que debian recibir todas las personas, dependiendo de la capacidad de captación que tenga cada persona, y dependiendo a que clase social pertenece. ¿Es justa la inequidad en la prestación del servicio respecto a la clase social a la que pertenece?

Con la creación de la famosa Ley 100, se  tenia en mente que iba a concretar una mayor equidad en la prestación de este servicio (Salud), una oportunidad mas clara de distribución y transparencia para el corregimiento de fallas, demoras que dan como único resultado que la gente no adquiera éste recurso y servicio que es indudablemente necesario para mantener la buena calidad de vida, a toda persona perteneciente a la sociedad.

Estos son los fines que el ministerio de protección social, dictaminó y aseguró se cumplirían con la creación de dicha ley.

 Pero otra es la perspectiva que tiene un Medico general en la ciudad de Bogotá, el Dr. Gonzalo González  sobre la realidad que él considera como verídica ante la consolidación de esta ley para el territorio nacional:

“Con esta ley (Ley 100 de 1993),  la captación de dineros para beneficio de unos pocos es aun mayor que en años anteriores, se esta cobrando un 12.5%  de los ingresos de cada persona, en donde se estaría pagando la salud de cada uno, además de éste pago, hay que generar un "Copago" -aportes de dineros de los pacientes, con el fin de ayudar a financiar el sistema de salud-, que será recibido por las IPS (Instituciones Prestadoras de Servicios) para reducir gastos tanto del Estado, como de las ya mencionadas instituciones.”




Pero lo que mucha gente desconoce sobre el funcionamiento de ésta ley sobre los colombianos, es que está colaborando a una reducción de costos por parte del Estado, debido a la facilidad de medios que necesita para la adscripción de profesionales, haciendo de esta manera que no exista ningún tipo de contrato laboral entre el Medico profesional y la institución prestadora de servicio de salud. Como consecuencia de la ausencia de un contrato de trabajo fijo con el profesional, también se están evitando una serie de prestaciones que son necesarias para el buen funcionamiento y desempeño del trabajador, como lo son las vacaciones, el horario, los incrementos en salarios anualmente, los implementos y prestaciones necesarias para cada trabajador. Lo asombroso es que mientras el gobierno y el Estado buscan más mecanismos de acción para la reducción de gastos a nivel de las prestaciones de protección social en el  ámbito de la salud, las personas no están recibiendo el trato necesario y cuidadoso que se debe llevar a cabo, debido a que UNICA y EXCLUSIVAMENTE podrán gastar las Instituciones Promotoras y Prestadoras de Salud (IPS) un monto como máximo de US$10 por enfermo sin ningún tipo de diferencia de diagnostico, edad, riesgo y demás características que pueden clasificar a los pacientes de acuerdo a la gravedad de la enfermedad.
SaludCoop E.P.S. Bogotá. Fotografía por Camilo Panqueva

Como reacción a todos los medios que utiliza, el gobierno, para llevar a cabo esta ley, hay una serie de desventajas que son notorias y que afectan directamente tanto al paciente como al medico profesional:

  1. Las decisiones de los médicos deben estar limitadas a las políticas de las IPS.
  2. La remuneración de los médicos es proporcional a la cantidad de pacientes que atienda, es por eso que el tiempo máximo de atención por paciente no debe ser mayor a 6 minutos.
  3. La reducción de tiempo de diagnóstico, reduce la posibilidad de detectar patología, es decir el estudio de cada enfermedad.
  4. Debido a los tres anteriores puntos, los usuarios están dejando de utilizar este servicio.
  5. El medico debe limitar sus gastos de oficina como papelería, arriendos, servicios, empleados, insumos, etc.
  6. No hay gastos por parte ni del Estado, ni de las IPS, para vacaciones, incapacidades y cursos de actualización.

Es por ésto que las personas en los últimos meses han venido protestando y dando a conocer su inconformismo con el trato que les está brindando las IPS que son las intermediarias entre el cumplimiento de la Constitución, aunque no directamente, al cumplimiento del servicio de la protección social. Pero es claro lo que se busca con el Art.16 de la Constitución Política de Colombia, en donde se evidencia la total aprobación por parte de Estado para que cualquier persona pueda desarrollar su personalidad al 100% ,  y es el cumplimiento total, absoluto y necesario del Art.22 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en donde se estipula que cualquier persona debe recibir una protección social para lograr una satisfacción de los derechos económicos, culturales y sociales, indispensables para su dignidad y libre desarrollo de su personalidad. Así que directa e indirectamente está estipulado tanto en Colombia, como en el mundo la protección que se le debe brindar a todas las personas pertenecientes a una sociedad, en lo que tiene que ver con la salud, la parte laboral y pensional.

Al tener este inconformismo por parte de la población, el gobierno utiliza nuevas medidas para demostrarle a la gente el mal manejo que ha tenido en los últimos tiempos el tema de la salud en Colombia, y según se estipulo en el decreto 4975, un estado oficial de Emergencia Social de salud solicitado por la presidencia de la República, y la aprobación de todo los ministros, basándose en los artículos 212, 213 y 215, de la Constitución Política de Colombia, en donde el presidente cree conveniente declarar un estado de Emergencia, si llegase a perturbar un orden económico o en este caso, social. El presidente junto con su gabinete de ministros, declaran que el crecimiento abrupto y acelerado que ha tenido la demanda de servicios y medicamentos que “NO” están incluidos en el POS( Plan Obligatorio de Salud), provocan de esta manera un deterioro en la liquidez ( Cualidad de un activo financiero para convertirse en dinero en efectivo) de las entidades encargadas de prestar el servicio de salud y que por este motivo están poniendo en riesgo la continuidad de la prestación del servicio de salud y la protección de la vida, que según ellos, esta serie de alteraciones al sistema de salud, son provocados por agentes del mismo sistema, que promueven y aprueban la alta demanda  y oferta de medicamentos y servicios clínicos y sanitarios, que supuestamente no están integrados en el sistema de salud del POS.
Compensar EPS. Bogotá. Fotografía por Camilo Panqueva

Lo mas irónico de este caso, es que el problema que radica básicamente y según el Presidente de la República, por la liquidez, de la que carecen las Entidades Prestadoras de Salud, aunque no tendría que ser así debido a que estas EPS, reciben una cuota de valor anual, por cada persona que se encuentre afiliada, sea como cotizante o como beneficiario para garantizar la prestación de servicios contemplados en el POS, entonces, de dónde proviene el desfalco que hace tanta repercusión dentro del sistema de seguridad social, y que tiene tan atemorizado a nuestro mandatario?

Datos brindados por el Ministerio de la protección Social, en su momento comandado por el Doctor Diego Palacios, indican que 376 mil personas en el 2009 recibieron beneficios que están fuera del POS, y también demuestran que en 32 departamentos y 4 distritos tuvieron  en el 2008  un gasto de mas de 410mil millones de pesos utilizados en servicios de salud y en el 2009 hubo un gasto de mas de 890mil millones de pesos, con un alza del 116% provocando de esta manera un déficit indudable.

El gobierno nacional, durante el año 2008 dio 300mil millones de pesos para aliviar la situación que se había presentado en ese momento con el déficit abismal, pero la situación se soluciono por un corto plazo sin lograr acabar de raíz con este desnivel que tuvo gran importancia para que el gobierno dirigido por el Doctor Álvaro Uribe Vélez y su gabinete de Ministros tomaran la decisión respaldada por la Constitución de declarar un Estado de Emergencia Social en la Salud, si así requiere, argumentando la evidente corrupción presentada por las Instituciones Prestadoras del Servicio de salud y la no participación del Estado, frente a estos hechos, dando como única solución la intervención directa tanto de el Ministerio de la protección Social, como la participación del Estado en la toma de decisiones para suplir dichas problemáticas.

Colsanitas EPS Sanitas. Fotografía por Camilo Panqueva
De esta manera, el decreto es aprobado y el apoyo total por parte del Estado y el Ministerio de la protección social no es tan evidente como se había prometido. El decreto empieza a modificar una serie de artículos ya establecidos para la protección general de salud hacia toda la población del territorio nacional, y creando nuevos conflictos gracias a los verdaderos fines de este proyecto de ley, prácticamente eliminando cualquier tipo de servicio que no esté dentro del POS y financiando estos servicios cada persona con su patrimonio, cesantías o hasta incluso prestamos bancarios, dejando invalidadas las tutelas en contra de cualquier irregularidad que el paciente crea que se están cometiendo en su contra, y además el incremento de cartera hospitalaria que conllevaría a que los usuarios tengan que acudir a mas préstamos y gastos totalmente innecesarios para obtener una buena calidad en la salud.

Inmediatamente, el director ejecutivo de la asociación colombiana de hospitales y clínicas, se hizo escuchar asegurando que se trata de una reforma improvisada del sistema de salud y que afecta gravemente a la salud de los colombianos: “es tan regresiva, que no parece una reforma hecha por Álvaro Uribe”, afirmó Giraldo.

Si llegara a mantenerse esta alta demanda en servicios no incluidos en el POS, podrán haber algunos riesgos de cierre de hospitales, quiebra de IPS y EPS, hasta provocar una parálisis en la prestación del servicio de salud, argumentando la decisión de la declaratoria de Estado de Emergencia, pues así lo afirmo en su momento el Presidente Álvaro Uribe, y que de llegar a ser así Colombia entraría en una etapa de caos y poca creación de beneficios para los colombianos.

Mientras tanto el duelo se intensifica con declaración dadas por el Vicepresidente de la ACHC, calificando de “salvaje” la reforma y que adicional a esto, se está poniendo límites a los derechos de los pacientes y entrando a complicar la situación interna del sistema de salud.

Luego de este tire y afloje, entre los pensamientos planteados por los diferentes organismos prestadores de salud, y el presidente Álvaro Uribe con su Ministro de la protección Social, La Corte Constitucional se hizo notar, declarando totalmente inexequible, es decir que no se puede llegar a realizar, la declaración 4975 del 23 de diciembre del 2009, en donde se declaraba un Estado de emergencia en salud, por el gasto innecesario de dineros que eran destinados para servicios que estaban fuera del POS, argumentando ésta decisión, la Corte Constitucional por medio de los Magistrados: Gabriel Eduardo Mendoza Martelo, Jorge Iván Palacio Palacio, Humberto Antonio Sierra Porto y Luis Ernesto Vargas Silva, se encargaron de 'tumbar' totalmente el decreto de la emergencia social.
Dejando de esta manera una satisfacción casi imposible de creer, a todas las personas que por su propia decisión o no, habrían tenido que financiar su salud por medio de su patrimonio, cesantías o hasta el absurdo método de llegar a hacer un préstamo bancario para poder disponer de una salud digna de una persona que como bien lo dice la Constitución Política de Colombia y la Declaración Universal de los Derechos Humanos que estipula claramente, el libre desarrollo de la personalidad mediante la obligatoria prestación del servicio de la protección social en donde debe estar incluido, las prestaciones, salud, las cesantías y  las licencias para maternidad y total protección para la infancia. Y lamentablemente tanto, en su momento, al presidente Álvaro Uribe, como a su Ministro, Diego Palacios, les deja un sabor amargo, por la NO aprobación de la ley que habían propuesto y la buena conducta que ha demostrado últimamente la justicia colombiana.

Aunque con esta  desaprobación de la emergencia social de salud, no quiere decir que los problemas sanitarios y de protección social hayan sido solucionados, pues los decretos ya establecidos anteriormente con el apoyo de la ley 100 y sus reformas que a lo largo del tiempo han ido damnificando a casi toda la población, gracias a sus fines reales de menos calidad en el diagnóstico de los pacientes, la limitación de los médicos para dar datos exactos, los cuales son manejados por el gobierno y las IPS que son a su vez utilizadas para reducir gastos al Estado, y la absurda abstinencia en el expendido de medicamentos por enfermo llegando hasta un limite de US$10 como máximo. Claro sin tener en cuenta de que esta famosa ley propuesta en diciembre de 1993 excluye absurdamente a personas vinculadas a las Fuerzas Militares, Policía Nacional, Ministerio de Defensa, afiliados al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales y servidores de ECOPETROL, Y, ¿qué paso con la equidad de la que tanto se habla?, acaso, ¿la ley no es para TODOS?

Desafortunadamente, los organismos públicos que en nuestro país están legalmente encargados de atender la seguridad social se hallan muy lejos de prestar un servicio efectivo, puesto que tanto las IPS, las EPS y las cajas previsoras han sido fuertemente acusadas de lentitud, improvisación, y un mal manejo administrativo, olvidando completamente los verdaderos principios de una sociedad: la Integridad, todas las prestaciones deberán ir destinadas a quien realmente las necesite; la Solidaridad, el compromiso de una sociedad para la sostenibilidad ecuánime a nivel social, sin ningún tipo de egoísmo; UNIDAD, participación de entes prestadores de servicio social, donde deben evitarse el desperdicio y duplicación de recursos; y Participación, creación y distribución ordenada para que el patrimonio comunitario llegue a su verdadero destino. Verdaderos lineamientos que se deben seguir para la buena prestación del servicio de la protección social.

SaludCoop, Cafesalud y Cruz Blanca. Fotografía por Camilo Panqueva
Parece que lo mas viable es inculcar valores como el respeto y la dignidad humana para poder dar fin a lo que parece ser un país en el cual las instituciones de salud solo atienden adecuadamente a quienes puedan pagar por la digna y merecida atención. Puesto que si esperamos a que el gobierno nacional se ponga las 'pilas' para lograr acabar con la violencia, porque es eso en lo que se convierte el no atender a una persona que necesita asistencia  médica,  y finiquitar la corrupción mediante sus organismos de control, nunca vamos a obtener el trato necesario. O al menos esos actos son los que están siendo comprobados a las EPS como  Colmedica, Coomeva, Cruz Blanca, y la controversial SaludCoop, intervenidas por participar en los presuntos delitos de Concierto para delinquir, limitación de información al gobierno, fijación autónoma de precios por sus servicios prestados, y sobrecostos en los medicamentos necesarios para los usuarios. La pregunta que es sumamente importante para la formación de una postura frente a éste abrupto  descaro del gobierno e instituciones dedicadas al 'negocio' debe ser conocida por toda la sociedad colombiana afectada para sacarnos de dudas si esto:   ¿Es Justo ó Necesario? 

Bibliografía y Agradecimientos:

 - “La seguridad social en Colombia” (Rafael Rodríguez Mesa)
-          “Introducción al derecho”
-          Presidencia de la Republica
-          Ministerio de la Protección Social
-          Dr. Gonzalo Gonzáles
-          Constitución Política de Colombia
-          Declaración Universal de los Derechos Humanos.
-          Periódico El Tiempo-Redacción Salud



Producción General, investigación, edición y redacción por:

Camilo Andrés Panqueva Ramírez

sábado, 3 de septiembre de 2011

La ironía hecha persona

Desde hace días, estuve observando desde mi cuenta en Twitter ( @kmilopankeva ), que muchos de los usuarios de ésta red social, tenían su propio Blog, en donde publicaban constantemente nuevos artículos, propuestas, ideas, y criticas, etc.

Lo cierto es que, para mí, los "bloggers", eran "una partida de desocupados sin oficio social, o con mucho tiempo libre", y desprestigiaba en cualquier momento a éste tipo de gente. La verdad es que me apasiona estar criticando a la gente: -"que por qué no hacen esto o aquello", -"que por qué tienen que ser así", -"que si no tienen nada mas que hacer", en otras palabras criticando. Lo más irónico de mi situación, es que desde que empecé con mis estudios universitarios, me ha intrigado más y más todo lo referente a las redes sociales, especialmente Twitter, que lo considero el medio masivo de información más verídico que cualquier otro, donde el que quiera, puede publicar lo que quiera y como quiera, pero eso si, no se extienda, ni pretenda escribir una tesis en contra de la corrupción en Colombia, ni tampoco escribirle oficialmente un derecho de petición al gobierno en una publicación, pues tiene 140 caracteres para desahogarse, para criticar, para apoyar, para lo que quiera, en otras palabras. Es donde la gente opina y al parecer "es escuchada" (leída).

Siguiendo al tema de los "Bloggers", en mi constante lucha de desprestigiarlos, empecé a indagar y a observar qué era lo que hacían, y qué era lo que escribían. Y vaya sorpresa encontré al darme cuenta que hay personas que no tienen éste medio para llenarlo de ideas cursis, y de encuentros de personas que "han sido olvidadas para la sociedad y su único refugio es el Internet". NO. También hay estudiosos, y grandes pensadores, gente que se esfuerzan por escribir algo medianamente claro y conciso para brindar una información que pueda ser útil para todos, hay estudiantes, vagos y desocupados, madres, hijos, padres, y hasta abuelos, con ideas realmente asombrosas. ¡La verdad me dejaron con la boca cerrada!
 Pero eso le pasa a uno, al no interesarse en ir más allá de las cosas, o de anticiparse estúpidamente a cualquier situación, creyéndose "el que se las sabe todas", como cuando le ofrecían de pequeño comer algo, y  uno ingenuamente respondía: "-No, yo no quiero eso, a mi no me gusta", sin si quiera haberlo probado, y le decían a uno: "-¡Pruebelo, y después diga si le gustó o no!, y efectivamente era delicioso ese plato, y años después se podría convertir hasta en su comida favorita, como me pasó a mí, con el Twitter, y  los Blogs.

Y sí! Antes decía, "que gente tan desocupada", pero lo que ahora veo es que estoy "tan" desocupado como ellos, y me nace escribir sobre temas, de injusticia, de ironías, de cocina, de arte, de política, de si <<Mi Santafesito>> ganó, de si perdió, de si empató, de si después de treinta y pico de años y nada de ser campeón, de si Bogotá está destrozada, de quién será Alcalde, de si Daniel Samper "trina", de si algo no me gusta, ¡de lo que sea!.

Veo aquí un espacio para escribir lo que quiera, así sea consecuencia de mi desorden mental, o de mi estabilidad social. veo aquí mi espacio para ser leído, y si no para ser olvidado. Nada se pierde con escribir lo que me surge de la cabeza, alguna persona me hará el favor de leer! y estaré inmensamente agradecido o no?